Marea baja,
resaca creo que la llaman los barcos;
y no sé si pasó la borrachera,
o es séptimo día de descanso...
Un cuarto muy pequeño,
o quizá un día demasiado sordo y
todo se va al carajo.
Y además ver sus fotos,
su rostro que me asalta inesperado,
y cinco años de daño en su mirada,
y sin el parapeto de caricias
golpea y deja k.o.
Habitación pequeña
pero yo mucho mucho más enano,
pero mi vida entera cabe dentro
y cabe un gran vacío en este espacio.
Supongo que resaca.
Supongo que descanso necesario.
Pero mañana fiesta,
mañana ir a 200 por la vida,
saltar desde mis ojos
y dejarme llevar por mis instintos
más bajos,
mañana apocalipsis,
hecatombe de birras y cigarros,
mañana hasta las tantas,
hacerle un homenaje al puto baco.
Pero hoy no me aguanto,
hoy me obligo a escribir por hacer algo,
hoy vaya día de mierda,
hoy me corto las venas y no sangro.
Mañana sí. Mañana
te juro, cabrón descorazonado,
que asaltaré la calle
y que me reiré de los semáforos,
que mañana hará sol por mis cojones,
y todos se apartarán a mi paso,
las chicas se girarán para verme
y los tíos mirarán para otro lado,
y tendré lástima del pobre infeliz
que hoy escribe esto
enterrado en pelusas en su cuarto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario