Reconstruyéndome por las ramas
de repente me encontré mirando a un abismo
(otro tópico de los que nunca fallan...)
Fue volar la escotilla,
dejar de teclear siempre la misma secuencia,
y de repente
se me abrieron los ojos de la piel,
y la piel del alma,
y el alma del cerebro,
y el otro topicazo de vivir el momento
por fin cobró sentido,
y mi cuerpo me decía "hola"
y el mundo me decía "¿dónde has estado?"
y la magia me decía "cuanto tiempo..."
y me quedé con lo básico después del accidente aéreo,
y conseguí sacar de mi sonrisa un poder magnético,
y como Locke, siento que soy el centro del universo,
y me hice un tatuaje en el hombro: "estás en tu momento".
Pero aunque este sea un canto a mí mismo
es porque tú me lees que escribo esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario